Hoy vamos a darnos un paseo en globo, ¿os apetece?,os invito a mi salón y mi nueva decoración de esta pared, he decidido poner una pared personalizada, con mil cuadros y que estos sean cuadros diy.
Para ello cogí todos los marcos de fotos y cuadros que tenia por casa, cada uno de un tamaño, un color, una textura, un material, todos distintos, se habían ido acumulando a lo largo del tiempo, algunos comprados, otros regalos, otras no se de donde habían salido, estaban distribuidos por la casa, guardados, escondidos.. de todo un poco. Algunos eran recuerdo de comuniones, bautizos, bodas.... En fin, que tenia un arsenal de portaretratos todos distintos ¿Que podía hacer con ellos?
Pues nada decidí limpiar y desmontar todos ellos, coger unas pinturas de tiza, coger varios colores, decidí, rosa clarito, azul clarito y un verde apagado y claro.
Pinte mis portaretratos con ellos, unos eran madera, otros plástico, otros metal... por eso decidí que la pintura de tiza seria la mejor para hacer esto, porque se puede pintar con ella en cualquier superficie sin problema y sin preparación.
Lo único que hice fue limpiar bien el polvo y pintar, deje secar y después dí otra mano de pintura. El resultado me gustó mucho y quise personalizar aun más.
Como me encantaba el resultado y quería poner todos juntos en la misma pared y hacer una pared con mil cuadros o fotos de distinto tamaño, todos combinados, ¿pero que ponía en ellos....?
Pues nada mejor que una preciosa tela de globos que tenia en casa, era perfecta para la ocasión, eran globos de distintos tamaños y colores, los recorte de los tamaños de mis marcos y los puse dentro.
Ahora con unos simple cuelga fácil, los colgué en la pared y el resultado me encanta.
¿Que os parece? Ya veis que sencillo, solo necesitamos unos marcos de los que tenemos por casa y no sabemos que hacer con ellos, pintura de tiza y cuelga facil que podemos encontrar en aki bricolaje
Mi balcón era el gran olvidado de la casa, pasaba un poco con el balcón lo mismo que con los pies, están ahí pero se te olvida, pues eso mismo, el balcón estaba ahí, pero se había convertido en un desastre totalmente.
Tengo que deciros que tengo dos balcones en casa, de estos que son tan monos desde la calle, pero tan pequeños y tan poca cosa que se convierten en los olvidados, y más en invierno claro esta. Pero el mío ya era excesivo, era el trastero de la casa.
La verdad es que es lo que los demás ven de ti, de tu casa desde fuera y el mio era vergonzoso.
Todo comenzó cuando una Camelia de Akí se vino conmigo a casa y al llegar y ponerla en el balcón, pensé: Que feo, aquí la pobre camelia ni luce ni nada, parece más fea. Esto tengo que solucionarlo.
Entonces pensé en remodelar el balcón, sacar el máximo partido a ese pequeño espacio, porque tengo que deciros que es muy pequeño, pero estaba convencida que podía aprovecharlo y sacar el máximo partido posible de este espacio.
Comencé por quitar las bicicletas quitar todas las plantas y limpiar muy bien todo, ya que las arañas se habían apoderado de la pared, tengo que deciros que vivo al lado del río y hay unas arañas diminutas que se pegan en todas las fachadas y te ves negro para quitar todas. Pero además se habían metido por las bicis y estaba todo como podéis ver en las imágenes.
Después de limpiar bien, pensé que lo mejor era poner césped artificial y dar luz y color a mi balcón, me fui a Aki y me traje mi césped.
Lo instale, haciendo todos los cortes necesarios para que se quedara perfectamente encajado en todos los rincones del balcón.
Después comencé a poner mis plantas, unas macetas, unas cajas de fruta y a ver como quería colocarlo, ver que la idea que tenia en mi cabeza era posible y cabía todo, porque hasta que no lo ves no sabes bien como queda. Quería poner mesa y sillas y las plantas.
Tenia unas sillas guardadas, de esas que se doblan de madera con los asientos en colores y probé a ver que tal, ya que son cómodas para el poco espacio, las abres al usar y cierras después para que no ocupen espacio y lo mismo con la mesa, debía ser algo muy cómodo que se quitara.
Como todo era posible, eran cosas que tenía por casa y encajaban perfectamente con mi idea, me puse a pintar mis cajas de fruta con chalkpaint y a trasplantar mis plantas a otras macetas más grandes con tierra nueva y renovada, además cuando compre la pintura también me traje conmigo perejil, romero, menta... algunas plantas aromáticas y las puse en unas macetas más grandes también.
Ahora sí, todo listo para colocar en mi balcón, listo para disfrutarlo. Con akí ha sido sencillo llevarlo a cabo, pues tenían todo lo que yo necesitaba para hacerlo posible, es tan fácil que no te lo crees.
Pero como además es un balcón al que le da mucho el sol, tenia una tela de saco guardada y pensé que en las horas de más sol aun bajando el toldo te da el sol, puedo poner la tela de saco en la barandilla, con unas pinzas de la ropa, que así puedo poner y quitar según me apetezca y nos protegemos del sol, pero además también creamos un ambiente un poco más intimo y no se nos ve desde la calle tanto. La tela de saco es del mismo color prácticamente que la fachada del edificio, con lo que desde la calle no se aprecia, pero además deja pasar el aire y se pone y quita fácilmente.
Y con los restos del césped, ya que tuve que cortar para dar la forma de mi balcón lo que hice fue ponerlos en mi otro balcón más pequeño aun y poner unas plantas y un macetero de madera que yo tenia, pintado igual que las cajas de este balcón. Así quedó.
¿Que os parece el cambio? Ahora puedo aseguraros que todos todos los días salgo un ratito a mi balcón que se esta genial y aprovecho ese espacio del gran olvidado de la casa, que se ha convertido en uno de los rincones favoritos de todos los miembros de la familia.
Podéis ver la transformación paso a paso en mi canal de youtube.
Esta vez le toco el turno a un viejo mueble, el pobre no se lucia correctamente. Entre que estaba en el pasillo, que ya os mostré la transformación en esta entrada, que era muy oscuro, el mueble y el pasillo, apenas se lucia.
Cuando transforma el pasillo decidí quitar el mueble de ahí, ponerlo en otro sitio, pero además decidí cambiar su aspecto y convertirlo en otro. El resultado es perfecto. Este es el mueble ahora, luce preciosa en mi salón.
Así era mi mueble, de color oscuro, ni siquiera con el cambio de pasillo, con las paredes en blanco terminaba de gustarme. Por eso decidí cambiarlo de color y al final hasta de lugar.
Lo primero que hice, fue separar la parte de arriba de la de abajo y limpiarlo muy muy bien, para que queden restos de polvo, luego pase una lija ligeramente y quite muy bien el polvo, pues si pintas encima luego se verán imperfecciones en la pintura.
Con el mueble totalmente pintado, pensé que le faltaba algo, que quería darle un toque más personal, como tapizar con una tela la parte del fondo de la vitrina, por eso la deje sin pintar y busque una tela adecuada. Que encontré en Telas Divinas.
Lo único que hice con la tela es cortarla un poquito más grande que el hueco donde lo iba a poner y doblar hacia dentro lo que sobraba y grapar. Así de sencillo.
Y aquí tenemos la vitrina terminada, luciendo unos juegos de café y te y una sopera. Me parecía lo mejor para lucir perfectamente la vitrina, con ese precioso fondo de tela.
Pues ya habéis visto que fácil es cambiar el aspecto de un mueble, con las pinturas chalk es muy sencillo y el resultado genial.
Os dejo el vídeo de como realice la transformación, podéis verlo en el canal de youtube de telas Divinas.