En un principio era una blusa de seda blanca son adornos negros de raso, preciosa, pero con el tiempo esta tela tienda a coger color amarillento, tiende a amarillear y no podía ponérmela, no sabia que hacer con ella para recuperarla pues me gustaba mucho y no quería deshacerme de ella.
Un buen día decidí ponerla en agua con té, si como lo oís, té, una infusión de té para la blusa. la blusa cambio de color, pero quedo maravillosamente bien. Ahora es color ... color... como lo diría yo, color té. Bueno mejor os lo muestro y lo veis.
Como veis lo único que ha cogido es un poquito de color por toda la tela por igual, se ha teñido ligeramente y así la blusa ha quedado perfecta para utilizar de nuevo. En las imágenes podéis apreciar los detalles de la blusa, tanto por la parte delantera como por la espalda.
Aquí la podéis ver con un pantalón negro, combinación muy socorrida que me ha sacado de más de un apuro.
¿Os gusta mi blusa Joya? Prometo mostraros más look con ella, seguro que os gustará.